Mostrando entradas con la etiqueta sebastian. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sebastian. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de diciembre de 2012

ALBUM de FAMILIA. Platino y Paladio


Adriana en el sofá. 222 Babcock st. Boston,  2003. 



    Todas estas imágenes comparten algunas cosas. Son copiadas en Platino y Paladio con la excepción de una. Fueron hechas mientras vivíamos afuera del país. Y la razón principal para hacerlas era el gusto por retratar a mi familia. Con la excepción de 2, ninguna otra las he mostrado en el marco del proyecto de Albúm de Familia que tantas veces he mostrado. Su única intención era hacer memoria. Y así fue.

     El otro día por una promesa hecha a una alumna en la cual le iba a mostrar copias de Platino y Paladio, apareció en juego esta caja de fotos olvidadas que rara vez había mostrado. Placer grande, años pasados, memorias evocadas de una época donde aprendimos a ser familia, donde el concepto de hogar estaba representado por reconocernos entre nosotros, en nuestras miradas, en estar juntos; tiempo donde nos mudamos 6 veces en 4 años; años donde el único plan era estudiar, trabajar y vivir. Estas fotos en parte representan eso. Son apenas una muestra de un portafolio muy vasto en el que con tiempo, dedicación y una mirada de compasión y admiración he apuntado la cámara hacia nosotros, nuestras vidas, nuestros lugares.
      
     Por supuesto, es obvio que el placer para mí es personal por estar involucrado directamente en las fotografías, al igual que lo es para todos los implicados en las imágenes, estando en ellas o relacionados por lazos afectivos a los participantes. Con todo y eso siempre me he preguntado por como estas fotos pueden trascender el espacio privado e irrumpir el espacio público y ser relevantes. Cómo no quedarse en la anécdota familiar y pasar a ser un espejo de identificación para la mirada ajena. Como lograr que alguien, un espectador, te sustituya y habite tu mirada por unos segundos y reconozca el sentimiento que guiaron a estas fotos.  Como hacer que comuniquen. 









Vista de Jamaica Pond. Otoño. Boston 2003. 







Extrayendo la Madreselva. Lars Anderson Park, Community Garden. Boston 2003.







Todos en el baño de 222 Babcock street. Boston 2003.







Regando los almácigos. Louisiana States. Rockport, Maine 2002. 









Casa de Julie and Dutch. Concorde, Mass 2004








Baño de verano en Walden Pond, Mass 2003 






Sebastián con una calabaza flying saucer. Lars Anderson Park. Boston 2004







Extrayendo la Madreselva 2. Lars Anderson Park, Community Garden. Boston 2003.








Adriana y Laura Aquilina en el jardín. Lars Anderson Park, Community Garden. Boston 2004







Adriana, Sebastián y Laura. Falmouth, Cape Cod. Verano del 2003.







Adriana y Laura Aquilina en el jardín 2. Lars Anderson Park, Community Garden. Boston 2004








Adriana, Sebastián y Laura 2. Falmouth, Cape Cod. Verano del 2003.








Adriana, Sebastián y Laura 2. 222 Babcock Street.  Boston verano del 2003.






Adriana, Ricardo y Laura. Maine 2002.






Adriana, Sebastián y Laura 2. 222 Babcock Street.  Boston verano del 2003.







Adriana, Sebastián y Laura 3. Falmouth, Cape Cod. Verano del 2003.







Sebastián Cayo al árbol. Exeter, New Hampshire. Verano 2003.






Ricardo, cerveza, Sebastián.  Louisiana States. Rockport, Maine. Verano 2002.







Adriana y Laura Aquilina en el jardín 3. Lars Anderson Park, Community Garden. Boston 2004







                                       
       

Extrayendo la Madreselva 3. Lars Anderson Park, Community Garden. Boston 2003.






Sebastián Cayo con torre de piezas duplo. 222 Babcock street. Boston 2003.







Adriana sobre sin fin negro y patrones. 222 Babcock Street. Boston 2003.





Guantes en el wheelbarrow. Lars Anderson Park Community Garden. Boston, Verano del 2003. 

viernes, 28 de septiembre de 2012

Una Cima, un cumpleaños, una conversación y algunas influencias



Sebastián en una cima. Argentina 2012. Neg. 4x5 Color.


Sebastián Cayo nació hace 13 años. Me parece lógico que regrese hoy a escribir en este blog con un retrato de él después de 7 meses sin hacerlo, tomando en cuenta además que mi vida como fotógrafo esta ligada estrechamente a su aparición en nuestras vidas. Fue él quien ayudó a precipitar la decisión de seguir esta opción de observador.

La cuestión que quería escribir viene de una conversación con una buena amiga que está haciendo un postgrado en comunicaciones y tuvo la amabilidad de hacer un trabajo escrito utilizando en parte algunas de mis fotografías y opiniones personales sobre mi trabajo en particular. En un momento le comenté que me encantaría leer su escrito. Ella con tono de preocupación me dijo que no estaba segura si yo iba a estar de acuerdo con algunas cosas que decía, como por ejemplo el que mi trabajo se asemajaba a muchas de las influencias que yo había citado: Emmet Gowin; Sally Mann; Alfred Stieglitz, Stephen Shore, Nicholas Nixon, Alec Soth y Rineke Dijkstra por nombrar a los principales. Mi respuesta fue, en parte para su sorpresa, al contrario, me alegro que así sea y lo aprecio de esa manera y me gusta que lo hayas visto y escrito.

Siempre recuerdo fotos. Fotografías que me acompañan y me informan sobre el quehacer fotográfico. Imágenes que a veces están mas presentes y otras mas escondidas en las capas de la conciencia. En las fotos que hago dejo colar con intención y a veces sin intención alguna de estas influencias. Hacer reiteraciones y referencias sobre el lenguaje fotográfico establece un dialogo externo a la realidad enmarcada dentro los bordes de la imagen. En mi caso, me interesa que se vea, en parte, esta presencia. Además de ser un homenaje explícito, es una aspiración a establecer nexos con una parte de la historia de la fotografía. 

Ahora sobre la foto en cuestión.

En este retrato reciente de Sebastián Cayo puedo ver en las sombras de la pareja observando al adolescente una reminiscencia de un retrato de Harry Callahan a su esposa Eleanor hecha en un parque en Chicago donde su presencia en la foto es a través de la sombra. También un genial retrato hecho por Lee Friedlander a su esposa María quien reposa recostada, semidesnuda y bañada en la luz de la ventana opuesta en la habitación, cubierta por la sombra de su esposo-fotógrafo. O la aparición a veces de Nicholas Nixon y su cámara 8x10 proyectándose como una sombra única en los cuerpos de su esposa y sus hermanas en algunas de  las fotos de ese maravilloso proyecto sobre las hermanas Brown. 

Luego Sebastián Cayo en esa cima con esa pose, recuerda en parte a alguno de los adolescentes de Rineke Dijkstra retratados al borde de la playa pero a su vez, recuerda mas en mi caso a esa reinterpretación que hizo mi amiga Silvia Castro con sus retratos en Macuto. 

Una fotografía puede evocar a otras fotografías y en ello, multiplica su significado. Para lograrlo tiene que captar una atención y aspirar a que esta atención venga acompañada de conocimiento de la historia del medio. Siempre me ha preocupado como a veces la atención que podemos tener para consumir y digerir fotografías se nos va entre vallas publicitarias, periódicos y revistas. Es el consumo rápido e inmediato de un medio de una complejidad única que merece en algunos casos nuestra concentración y que difícilmente le dedicamos un poco más de nuestro tiempo.  Tiempo que a veces se merece y a veces no.


Algunos links:
Lee Friedlander:
Eleanor. Harry Callahan



Nicholas Nixon
The Brown Sisters. Nicholas Nixon

lunes, 5 de marzo de 2012

El Capitalismo Salvaje y los Rostros de los Contrincantes



Monopolio, Laura y Sebastián.  Galipán 2012. Neg. 4x5 escaneado. 







Laura de Caperucita Corazones. Galipán 2012. Neg. 4x5 escaneado.








Sebastián de Sombrero y Le Rosey. Neg. 4x5 escaneado.



El título del Capitalismo Salvaje viene en parte de mon ami Le Communiste. Así lo título yo a él de vez en cuando para reírme un rato de las conclusiones que tuvo luego de una temporada de postgrado en la Universidad Complutense. Quizás es injusto de mi parte. Quizás es mejor hablar de su trabajo en una Organización no Gubernamental que defiende y promueve los Derechos Humanos: Provea www.derechos.org.ve/. Pero, por los momentos, y en la pertinencia que es él quien titula al juego de Monopolio como Capitalismo Salvaje, vamos a dejarlo así.

La foto nació en principio porque me llamó la atención. Nosotros rara vez jugamos monopolio. Las rencillas que allí se arman, como en otros juegos de competencia, pueden ser a veces nocivas para la salud. O pueden dejar una tarde de rencores entre familiares y amigos. Yo el peor de todos, siempre el más competitivo. Pero en este caso eran ellos dos solos. Y peleando. Como suele suceder. Y es de allí que sale la foto o las fotos. Justamente en esa situación.

El punto de partida de una fotografía es difícil de definir y seguramente no siempre es el mismo, aunque muchas veces para mi es un proceso de atracción o de reconocimiento: el objeto de mi mirada me atrae o lo reconozco, por ello fotografío. Luego la reflexión. Luego el psicoanálisis. Luego el significado. Luego el discurso.

La confrontación entre mis hijos siempre me impresiona. Creo que me recuerda los momentos de malas relaciones con mis propios hermanos. Creo que me afecta en mi memoria al recordar que pasé dos años sin hablarle a uno de ellos. Nada malo, simplemente fue lo que sucedió. Así que cuando observo esto en mis hijos, inmediatamente lo reconozco, por ello lo fotografío y se ha convertido en un tema: la confrontación entre hermanos. O simplemente la confrontación.

Hace un par de días discutía con una amiga, sobre si uno siempre sabe de qué tratan las fotos antes de tomarlas. Yo me inclinaba a pensar que a veces no sabes, pero a veces sí. Si estas consciente de un discurso, vas en búsqueda de ello. Aunque también inconscientemente el discurso aparece, o aún mejor, se reconoce. A mi me cuesta pensar que puedo hablar de algo que no sea de mi experiencia o sensibilidad, si no hiciera esto estaría hablando de supuestos.  Si llego a comunicar algo es porque mi experiencia no es única en el sentido de originalidad, por el contrario en mucho se parece a la de otros. Se pudiera decir con ironía (aunque Rilke recomienda alejarse de ella, de la ironía), que entre seres humanos nos comunicamos; a veces.

Para fastidiar un poco, digo lo siguiente:
cómo pudiera hablar de comunismo si lo único que he conocido en mi vida es,

El Capitalismo Salvaje y los Rostros de los Contrincantes

en cualquier caso, creo que en gran parte no importa que los actores de estas fotografías sean mis hijos. Quizás es más honesto juzgar a las fotos por lo que en ellas se encuentran, no por lo que decimos de ellas.


Por último, me despido con unos versos de Álvaro Mutis. Unos versos del poema "Un Bel Morir..."
Versos que siempre tienen la magnífica posibilidad de reconciliar con la existencia.

(...) "Para entonces quedará bien poco de nuestra historia,
algunos retratos en desorden,
unas cartas guardadas no sé dónde,
lo dicho aquel día al desnudarte en el campo.
Todo irá desvaneciéndose en el olvido
y el grito de un mono,
el manar blancuzco de la savia
por la herida corteza del caucho,
el chapoteo de las aguas contra la quilla en viaje,
serán asunto más memorable que nuestros largos
         abrazos."
                                                         Álvaro Mutis.

martes, 24 de enero de 2012

El Piojoso



Sebastián, El Piojoso. Caracas, Enero 2012. Neg. 4x5 escaneado.


Sucedió algo inaudito, inexplicable. A la primera me dijo que no. Tuve que negociar por el retrato. Nunca habíamos estado en esta situación. En los doce años que llevamos conociéndonos e inmiscuidos en la labor de tomar fotos y retratar, nunca había existido un NO. Le pedí explicación, pregunté por sus razones y no supo explicarse. Yo tampoco supe exponer mis necesidades, me agarró fuera de base, la verdad es que no esperaba su negativa. Para hacerlo tuve que pedírselo insistentemente, me costó convencerlo, pero prevaleció mi insistencia, quizás mi autoridad de padre. Él con su candidez característica y su sangre liviana accedió entre risas y con algún gesto que me hacía saber que no estaba del todo conforme. Al ver su rostro, invertido en el vidrio de mi cámara, pude ver su expresión, estaba ligeramente molesto, le pedí dos cosas entonces:  que pronunciara su molestia apretando los puños y el cuerpo simultáneamente, y que se quedara quieto por la larga exposición del obturador. 
Ahora al escribir todo esto, recuerdo dos cosas:
La última foto del libro de Sally Mann Immediate Family, el título de la foto es "The Last Time Emmet Modeled Nude" - "La Última Vez que Emmet Modeló Desnudo" y
el libro de William Blake: Canciones de Inocencia y Experiencia. En el último poema titulado "NOCHE" de la primera parte se pueden leer los siguientes versos:

"El sol desciende en el oeste,
brilla la estrella de la tarde;
los pájaros están callados en su nido,
y yo debo buscar el mío"

(...)

"Adiós, prados verdes, y sotos felices,
donde los rebaños se han colmado de alegría,
donde han mordisqueado los corderos, silenciosos movimientos
pies de ángeles resplandecientes"

                                        William Blake

Feliz y pacientemente estoy siendo testigo junto a mi cámara del niño que lentamente se está convirtiendo en hombre, como en ese proyecto de Rineke Dijkstra, Almerisa en el cual la pequeña refugiada de origen Bosnio va creciendo foto tras foto sentada en una silla, con años de diferencia entre cada cuadro hasta convertirse en una mujer. 

Me pregunto que haré la próxima vez que mi hijo al pedirle un retrato diga NO. Esta es solo la primera vez. Quizás no la última. 



lunes, 19 de septiembre de 2011

Retrato de un Preadolescente.

Sebastian Cayo. Retrato de un Pre-Adolescente. Margarita. Edo. Nueva Esparta. 2011. Neg. 6x6.

Un retrato directo en las asociaciones que propone. 

"Las palabras adolescente y adulto derivan del verbo latino adolescere : crecer, desarrollarse. "Adolescente" deriva del participio presente que es activo; por tanto es el que está creciendo; adulto del pasado, que ya ha crecido."
"La adolescencia se caracteriza por el crecimiento físico y desarrollo psicológico, y es la fase del desarrollo humano situada entre la infancia y la edad adulta. Esta transición es tanto física como psicológica por lo que debe considerarse un fenómeno biológico, cultural y social."

No comparte etimología con Adolecer. 

Buen Viaje.

lunes, 25 de julio de 2011

Cortar Manos y Pies

Sebastián en la piscina. Caracas, 2010. Neg. 6x6


Una de las preguntas más frecuentes en las clases de Retrato, es sobre el corte de las manos y los pies, una pregunta díficil de responder. Las más de las veces un corte de manos se antoja arbitrario y poco halagador, convierte al retratado en una persona incompleta por el capricho del fotógrafo, pero es éste, el Capricho, uno de los elementos que hacen nuestras fotos diferentes. Que sería de nuestras imágenes si todas fuesen hechas a partir de las reglas y no de una mezcla de voluntad y deseo. En el caso de que siguiese la regla esta foto que muestro, no debería mostrarla. Y aunque estoy seguro que a muchos no les debe gustar, a mi si me gusta; en mucho eso es todo lo que necesito para validar una imagen. 
Creo que la bondad de un retrato pasa primero por el contacto que pueda haber, entre fotógrafo y sujeto, y luego entre espectador y fotografía. Si éste existe se génera una comunicación compleja de memorias y evocaciones que tienen que ver con nuestra humanidad. El que hayan manos y pies a por que si, se me antoja a mí, en este momento un poco accidental y para nada esencial. De todas formas el criterio le pertenece a cada quién. Menos mal que el mío me permite disfrutar de esta imagen. Ojalá hayan otros que también la puedan disfrutar.